LAS PRUEBAS DEL ALMA...
Señor que tu mano me bendiga en este momento y que tu amor me proteja, momento aciago pasa por mi alma, no se si puedo pedir “pasa de mi este cáliz” porque siento que seria cobardía y tu no quieres a tus hijos cobardes en las pruebas, pero en la prueba del amor varias veces la he sufrido, ahora ¿qué debo aprender, que me cuesta ver cuando lo que más quiero se tambalea? Dudas, temores embargan mi alma, mi mente. Me nubla en entender con pensamientos que hieren lo más profundo de mi sentir.
¿Acaso este momento también pasará y mi espíritu cosechara lo mejor de este sufrimiento?, las piezas de un escenario cuan estocada al corazón me hicieron temblar de miedo a la soledad, aunque sé lo que debo pasar, mi alma se resiste en el sufrir y mi mente pesa con sus temores y desaciertos. Mi cuerpo tembló ante el llanto sobrecogedor que inundó mi alma, carne débil que el sufrimiento pesa ante el camino por venir. Cuan tenebrosa tormenta que asusta al más aguzado andariego así mi alma se sobrecoge ante este momento, así como Jesucristo se sintió en Yetsemaní, cuando entregarse era el único camino, sabiendo que la traición y el poder se cernían sobre él. Dios padre, señor de la luz que éste espectro de amenaza y la tormenta que se avizora solo sea un rocío que en la mañana amanecerá una nueva primavera, eso quiero ver en este momento que solo ve sombras que se le ciernen a su lado, quiero verte en medio de este pasar, que mis oídos siempre ensanchen tu sonido, que mis ojos estén preparados para ver tu gloria en vida, y que mis pasos me lleven siempre a tu lado, que nada se interponga de mis sentires para que, sobre todo eso, yo te siga amando y sintiendo que tu luz me arropa en medio de las tinieblas de éste mundo.
Que tu amor por mi siempre sea mi único tesoro preciado y que los demás amores que tu colocaste a mi lado sean el bálsamo que mis heridas suavicen para que éste cuerpo no traicione el más alto ideal por el que vine a éste mundo, que ningún sufrimiento sea mas grande, que el pensar que no cumplo tu voluntad, que nunca me olvide que tu me creaste y que en diferentes tiempos me has puesto en ésta tierra para cumplir tu voluntad y que amor que se filtra en mi corazón no traicione al pasar por un camino pedregoso, difícil es, Señor, que el mundo me entienda cuando de tu mandato se trata, loco soñador e idealista algunos me ven, por no decir de aquellos que mi presencia les asusta y en sus temores ven sus más lúgubres fantasmas que desfilan por sus mentes. Y qué decir de los más queridos que apenas fallo en dar mi amor y comprensión ya son capaces de levantar sus palabras más duras para herir mi sentir, heridas dadas en otros tiempos puedo percibir pero el ahora mi corazón débil siente cuan garfio de hierro fundido en mis carnes tirados por mis seres queridos que reencarnaron en este tiempo conmigo, que sepa, señor, entenderlo en medio de mi sufrir, y que la debilidad que me dan el tener este cuerpo, salga fortalecido por la fe que tengo, que todo viene para algo mejor sabiendo que de ti viene, para probar si el amor he aprendido.
En el corazón de mis sentires ...
Rashid Hassan
